28 de julio de 2026

Invertir en la Liga Promerica: una oportunidad que exige estrategia y medición

La Primera División costarricense moviliza aficionados, taquillas, patrocinios y consumo. Sin embargo, para que una inversión deportiva sea rentable necesita objetivos claros, activaciones y mecanismos de medición.

Invertir en la Liga Promerica puede ofrecer a empresas y comercios una vía para acercarse a consumidores vinculados emocionalmente con sus clubes y comunidades.

El fútbol de Primera División reúne audiencias presenciales, transmisiones, conversaciones digitales y actividades comerciales durante gran parte del año. Esa exposición convierte al campeonato y a sus equipos en posibles plataformas de comunicación para bancos, comercios, restaurantes, empresas de servicios y pequeñas marcas locales.

Sin embargo, asociarse con el fútbol no garantiza automáticamente mayores ventas. El retorno dependerá de la afinidad entre la empresa y la audiencia, los derechos incluidos en el patrocinio, las activaciones realizadas y la capacidad para medir resultados.

La oportunidad existe, pero necesita una estrategia que vaya más allá de colocar un logotipo en una camiseta o una valla.

La afición también representa actividad económica

Una recopilación publicada por el economista Alejandro López señala que 779.411 aficionados asistieron durante 2024 a estadios de la Primera División costarricense. Esas visitas habrían generado aproximadamente ₡1.831 millones en taquillas.

La cifra muestra la capacidad del campeonato para movilizar público, aunque la recaudación por entradas representa solo una parte de la economía relacionada con cada jornada.

Alrededor de un partido también operan servicios de seguridad, transporte, alimentación, limpieza, producción audiovisual, venta de artículos deportivos y actividades promocionales. A ellos se suman restaurantes, sodas, supermercados, parqueos y otros comercios ubicados en las cercanías de los estadios.

No todo ese consumo puede atribuirse directamente a la Liga Promerica. Para determinar su impacto real sería necesario contar con estudios específicos sobre ventas, empleo y circulación de personas en cada localidad.

Aun así, la asistencia registrada confirma que los encuentros deportivos concentran potenciales consumidores en días y horarios previamente conocidos. Esa previsibilidad permite a los negocios diseñar promociones, ampliar horarios, preparar inventario y crear experiencias relacionadas con los partidos.

El fútbol concentra atención durante todo el año

Una de las principales ventajas comerciales de la Liga Promerica es la continuidad.

A diferencia de un concierto, una feria o una actividad ocasional, el campeonato genera partidos y contenido durante varios meses. Los aficionados siguen resultados, calendarios, fichajes, clásicos, fases finales y actuaciones individuales de los futbolistas.

Para una marca, esa frecuencia puede producir múltiples puntos de contacto con el público:

  • Presencia en estadios.
  • Exposición durante transmisiones.
  • Contenido en redes sociales.
  • Promociones vinculadas con los partidos.
  • Actividades con jugadores y aficionados.
  • Beneficios para socios o clientes.

La repetición puede ayudar a mejorar el reconocimiento de marca, pero solo cuando existe coherencia entre el patrocinador, el club y la audiencia.

Una empresa local podría obtener mejores resultados mediante una alianza territorial bien ejecutada que pagando por una exposición nacional sin relación clara con sus consumidores.

Banco Promerica apuesta por una relación de largo plazo

La alianza entre Banco Promerica y la Unión de Clubes de Fútbol de la Primera División comenzó en mayo de 2019.

En septiembre de 2024, ambas organizaciones anunciaron una nueva extensión por cinco años, con vigencia hasta junio de 2030. El acuerdo mantiene a Banco Promerica como patrocinador premium y da continuidad a la denominación comercial del campeonato.

La renovación demuestra que una empresa puede considerar al fútbol como parte de una estrategia sostenida y no solamente como una campaña temporal.

Según Banco Promerica, sus estudios de marca mostraron que la alianza contribuyó a su posicionamiento y expansión en el territorio nacional. La entidad también destacó la posibilidad de conectar con aficionados mediante experiencias vinculadas con sus intereses.

Estas declaraciones proceden de una de las partes involucradas y no sustituyen una evaluación independiente del retorno financiero. No obstante, la decisión de prolongar el acuerdo hasta 2030 refleja confianza en el valor comercial de la relación.

El caso también deja una enseñanza para empresas de menor tamaño: un patrocinio deportivo genera mayor valor cuando se conecta con productos, servicios, promociones y experiencias concretas para el consumidor.

Alajuelense muestra el peso económico de la afición

Liga Deportiva Alajuelense ofrece otro ejemplo de cómo la relación con seguidores y patrocinadores puede convertirse en una fuente central de ingresos.

Según cifras divulgadas por ESPN en enero de 2026, el club generó durante el año anterior más de ₡9.200 millones. De ese total, ₡3.647 millones estuvieron relacionados con taquillas, socios y tiendas, mientras que ₡2.209 millones correspondieron a alianzas comerciales y patrocinios.

Los derechos de transmisión aportaron ₡1.454 millones y la venta de jugadores aproximadamente ₡1.155 millones.

Estas cantidades corresponden a ingresos, no necesariamente a ganancias. Para valorar la rentabilidad total del club también sería necesario conocer sus gastos, obligaciones y resultados financieros netos.

A pesar de esa diferencia, la distribución muestra que la afición y las relaciones comerciales pueden producir más recursos que la televisión o las transferencias de futbolistas.

Para una empresa patrocinadora, el dato resulta relevante porque confirma que los clubes no dependen exclusivamente de lo que ocurre sobre la cancha. También desarrollan actividades alrededor de membresías, tiendas, eventos, contenido y relaciones con sus seguidores.

¿Qué pueden obtener las pequeñas empresas?

Las oportunidades no están reservadas exclusivamente para bancos, empresas de telecomunicaciones o grandes cadenas comerciales.

Los clubes necesitan proveedores y aliados en áreas como alimentación, transporte, hospedaje, salud, tecnología, impresión, producción audiovisual, mantenimiento, indumentaria y servicios profesionales.

Un restaurante cercano al estadio podría crear un menú para los días de partido. Una empresa de transporte podría ofrecer rutas especiales. Una tienda deportiva podría desarrollar promociones para socios del club. Una clínica podría asociarse con actividades de formación o bienestar.

La clave está en convertir el patrocinio en una propuesta útil para la afición.

Una pequeña empresa no necesita competir por la presencia principal en la camiseta. Puede buscar acuerdos más segmentados, como patrocinar una categoría menor, una sección digital, un reconocimiento individual, una actividad comunitaria o una experiencia para seguidores.

Este tipo de asociación puede ser más asequible y producir una relación más directa con el mercado objetivo.

Los grandes eventos confirman el vínculo entre fútbol y consumo

El comportamiento del público durante competencias internacionales ayuda a dimensionar la relación entre fútbol y actividad comercial, aunque sus resultados no deben trasladarse automáticamente al campeonato nacional.

Datos divulgados por NielsenIQ indican que durante el Mundial de Catar 2022 Costa Rica registró un aumento del 9 % en el volumen de ventas de categorías como bebidas, bocadillos, licores y galletas.

La Copa Mundial genera una atención extraordinaria y no es directamente comparable con una jornada de la Liga Promerica. Sin embargo, el antecedente demuestra que la emoción deportiva puede modificar hábitos de compra cuando los comercios preparan promociones, inventario y experiencias adaptadas al evento.

La ausencia de Costa Rica del Mundial de 2026 también generó estimaciones sobre posibles pérdidas para sectores como comercio, publicidad, turismo y medios. La Universidad Nacional calculó un efecto indirecto de entre US$50 millones y US$70 millones, aunque se trata de una proyección sobre un evento internacional y no de ingresos comprobados de la liga local.

Estos ejemplos muestran el potencial económico del fútbol, pero también la importancia de no confundir estimaciones generales con retornos garantizados para cada negocio.

El patrocinio debe activarse

Uno de los errores más frecuentes es considerar que la exposición del logotipo constituye por sí sola una estrategia completa.

Una empresa necesita utilizar los derechos adquiridos. Esto puede incluir promociones en puntos de venta, contenido conjunto, sorteos, beneficios para clientes, experiencias en el estadio y campañas dirigidas a la comunidad del club.

La activación también debe respetar la identidad de la afición. Una promoción genérica podría pasar inadvertida, mientras que una iniciativa relacionada con la historia, los colores o el territorio del equipo puede generar mayor participación.

Para los comercios locales, la cercanía geográfica puede ser una ventaja competitiva. Conocen las costumbres, horarios y necesidades de los seguidores que asisten a los partidos.

El club aporta la conexión emocional; el negocio debe convertirla en una experiencia relevante.

Cómo medir el retorno de una inversión deportiva

El valor de un patrocinio no debería evaluarse solamente mediante la cantidad de personas que vieron un logotipo.

Antes de invertir, la empresa necesita definir qué pretende conseguir: ventas, reconocimiento, registros de clientes, visitas al establecimiento, descargas, contactos comerciales o fidelización.

A partir de esos objetivos puede establecer indicadores como:

  • Uso de códigos promocionales.
  • Ventas durante días de partido.
  • Tráfico hacia páginas específicas.
  • Nuevos registros o suscripciones.
  • Alcance e interacción del contenido.
  • Visitas al establecimiento.
  • Renovación o permanencia de clientes.

También conviene comparar los resultados con periodos sin activación y calcular todos los costos relacionados, no únicamente el precio del patrocinio.

Una alianza puede generar visibilidad y afinidad sin producir ventas inmediatas. Por eso es necesario distinguir entre retorno comercial, valor de marca y posicionamiento a largo plazo.

Una oportunidad, no una garantía

La Liga Promerica reúne atención, identidad territorial y una audiencia que mantiene una relación emocional con sus equipos.

Esa combinación puede resultar atractiva para empresas que busquen acercarse a comunidades específicas o construir presencia nacional mediante el fútbol.

Los datos de asistencia, la estructura de ingresos de clubes como Alajuelense y la renovación del patrocinio de Banco Promerica muestran que existe un mercado alrededor del campeonato.

Sin embargo, invertir en deporte no es rentable únicamente por estar presente. El resultado depende de seleccionar correctamente la propiedad deportiva, conocer a la audiencia, negociar derechos útiles y activar la alianza de manera constante.

El verdadero valor no está en comprar un espacio publicitario. Está en construir una relación medible entre la empresa, el club y su comunidad.